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El 2016 fue un año muy difícil para México pues la demanda de productos de origen animal ha crecido tanto que el sector ganadero y agrícola ha crecido abismalmente, se pensaría que esto es bueno, sin embargo, esta situación está acabando con los ecosistemas boscosos y selváticos en México.

Informaron que en el 2016 México perdió 253 mil hectáreas de bosques y selvas, 100 mil hectáreas, 36 por ciento más que el 2015, así lo dio a conocer la plataforma Global Forest Watch y la organización no gubernamental mexicana Reforestamos.

De acuerdo con ‘El País’ en la investigación se dieron cuenta que el estado de Campeche es uno de los más dañados ya  que la entrada de la soya transgénica ha deforestado.

‘El problema que ha presentado la Península es el cambio de uso de suelo en temas agrícolas. Se han incrementado el cultivo de soya y de alimento para ganado’, explica Emilio Cruz, vocero de Reforestamos.

El Estado de Campeche es el más deforestado de la Península de Yucatán porque ha perdido 54.700 hectáreas de selva, lo que representa el 22% del total perdido en México el año pasado.

‘Si la deforestación mantiene ese ritmo, antes de que termine el siglo XXI no quedará una sola hectárea de estas selvas. Con ellas se perderán una enorme diversidad biológica y servicios ambientales para la agricultura, la producción industrial y la vida en las ciudades’, considera Reforestamos.

Ante esta situación el Gobierno federal  se ha comprometido a frenar el exterminio de los bosques y selvas mexicanas. La Secretaría (ministerios) de Agricultura, Ganadería Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) y el ministerio encargado de Medio Ambiente han firmado un compromiso para restaurar con árboles 8.5 millones de hectáreas en los próximos dos años.